29 de septiembre de 2015

Corey White sobre las teorías de la conspiración

¿Cómo puedo ser más contra-cultural?
¡Ya lo tengo! ¡Acusaré al contra-cultural por excelencia!

El texto siguiente es una traducción de On conspiracy theories, una transcripción de un monólogo del comediante australiano Corey White.
...

Esta noche la gente va a reírse de algunas teorías de la conspiración que de verdad "están ahí fuera" (el 11 de septiembre fue un trabajo interno, el aterrizaje en la Luna fue falso y el mundo está gobernado por reptilianos). Todos objetivos fáciles. Esta noche debería llamarse en realidad: "Noche de Vamos a Apalear al Hombre de Paja".

Cuando la gente se burla de teorías de la conspiración absurdas todo lo que están haciendo es decir: “¿Cómo de tontas pueden ser las tonterías?". Porque las teorías de la conspiración, como la mayoría de las cosas en la vida, obedecen la Ley de Sturgeon: el 90% de lo que sea es basura. El 90% de la música, las novelas y películas son un montón de basura con un dildo usado en todo lo alto. Pero igual que no descartarías la totalidad de la comedia de monólogos actual porque exista Dane Cook, tampoco deberías rechazar las teorías conspirativas porque algún tío en Texas crea que unos hombres-lagarto son los que diseñan los pantalones de licra de Lululemon.

Me gustaría daros una lista de cosas que una vez estuvieron en el reino de la conspiranoia loca. El gobierno de los EEUU espía al mundo entero, los cigarrillos provocan cáncer, esa mujer no es una bruja... Literalmente podría seguir durante una hora enumerando teorías conspirativas que pasaron un proceso de escarnio público para ser finalmente probadas como ciertas. Los tíos de los gorros de papel de aluminio pasaron décadas convencidos de que los fabricantes de asbesto estaban mintiendo a la gente sobre sus riesgos para la salud. Tras alegar que la CIA estaba haciendo contrabando de cocaína, el periodista Gary Webb fue convertido en un paria antes de ser defendido en 1998 cuando el inspector general de la CIA lo admitió. Entre 1932 y 1972 el Gobierno Federal de los EEUU infectó en secreto a 201 hombres afro-americanos con sífilis para estudiar sus efectos. Estos hombres nunca fueron informados de ello y contagiaron la enfermedad por toda la comunidad.

Las teorías de la conspiración no son muy diferentes de las nuevas teorías científicas, donde una oposición similar aunque más civilizada es lo habitual. La gente solía escribirle a Einstein y acosarle. Literalmente escribieron cartas como: "¡Deje de decir que el espacio es curvo!". Supongo que propablemente la gente también le envió cartas a Galileo. "Tú, puta, somos el centro del universo, así que cierra la puta boca". La sociedad parece atacar siempre a los rebeldes epistemológicos, y los teóricos de la conspiración no son muy diferentes.

La predisposición de la gente para difamar a los teóricos de la conspiración es particularmente interesante teniendo en cuenta el amor de la cultura popular por personajes que en el mundo real serían considerados conspiranoicos. Personajes como Fox Mulder de Expediente X o Neo de Matrix. El mensaje resultante parece ser que nos gustan los conspiranoicos cuando tienen razón, pero si se equivocan o aun no han demostrado tener razón, vamos a por ti. Vamos a organizar noches de comedia en clubes en el centro de la ciudad para reirnos de ti.

Aunque los problemas del razonamiento inductivo son bien conocidos, lo que se ha hecho en el pasado puede ayudarnos a predecir lo que podría suceder en el futuro. Teorías de la conspiración que han resultado ser verdad en el pasado podrían tener una aplicación en el presente, especialmente cuando estás tratando con los mismos actores. El poder tiene su propia lógica pan-histórica, un grotesco patrón de racionalidad que emplea insistentemente para conservarse a sí mismo y eliminar las amenazas.

A veces las teorías conspirativas pueden tener una mezcla de ilusión y autenticidad. Un ejemplo famoso de esto es la teoría sobre cómo los banqueros judíos controlan el mundo. Por un lado, cada vez es más evidente que los bancos, como cualquier gran multinacional, ejercen una enorme influencia sobre los gobiernos. Uno sólo tiene que fijarse en cómo los bancos fueron rescatados tras la crisis financiera global porque eran "demasiado grandes para fracasar" o cómo los bancos que blanqueaban dinero de los cárteles mexicanos de la droga sólo recibían unos cachetes porque eran "demasiado grandes para la cárcel". Por otro lado, que esos banqueros tengan o no prepucio no importa, a menos que sean una de esas mujeres que odian los prepucios.

La mayoría de la gente dice de boquilla que lo que quiere es la verdad. La verdad, por supuesto, es que mucha gente realmente no quiere la verdad. Quieren algo que confirme sus prejuicios. La verdad es que muchos de nosotros somos presos de una inclinación hacia la confirmación. La verdad es peligrosa, nos fuerza a reevaluar nuestro lugar en el mundo y quizá a cambiar radicalmente nuestro comportamiento. La verdad es que somos irracionales, sentimentales y asustadizos. Para la mayoría de nosotros, desde que nos dijeron que Papá Noel no es real, ha ido todo cuesta abajo, una progresiva pérdida de inocencia en la que el mundo que creíamos conocer se vuelve más y más oscuro, más y más jodido. Así que en cuanto tenemos la oportunidad de acribillar a la gente que tiene teorías excéntricas la aprovechamos, porque eso es más fácil que afrontar la realidad que los conspirativos se atreven a afrontar: los leviatanes corporativos y las iglesias obscenamente ricas, las agencias gubernamentales de inteligencia con ilimitado poder y limitada moral.

El segundo tipo de burla que sufren los conspirativos del 11S es la gente que ataca la idea de que un gobierno quiera dañar a sus ciudadanos. Estos es peligrosamente ignorante. La historia está repleta de ejemplos de gobiernos que cometen ataques de falsa bandera contra sus propios ciudadanos. En el caso de América, en los 60 el gobierno de los EEUU redactó planes para que la CIA llevara a cabo actos de terrorismo contra civiles americanos y objetivos militares para justificar una guerra contra Cuba. Se la conocía como Operación Northwoods, está sobradamente documentada y es de conocimiento público. Así que la idea de que el gobierno de los EEUU estuviera preparado para asesinar a sus propios civiles en el 11S persiguiendo objetivos geopolíticos tiene precedentes. Y aun así la gente despotrica contra cualquiera que insinúe que el gobierno americano podría organizar un 11S, despotrican de una forma tan arrogante que si Christopher Hitchens levantara la cabeza diría: "Vaya un mamarracho arrogante".

Lo que las teorías de la conspiración tienen en común es una preocupación por las posibilidades de abuso inherentes a las instituciones de poder, gobiernos, organizaciones religiosas, agencias reguladoras y corporaciones. La historia de las teorías de la conspiración es en realidad la historia de los intentos de la humanidad de vislumbrar cómo las compañías más poderosas pueden utilizar mal su poder. Las teorías de la conspiración equilibran la asimetría de capacidad y conocimiento que existe entre nosotros y ellos. Esto es para mí un proyecto loable, independientemente de los extremos a los que se lleva a veces.

Puede que no respetemos ciertas teorías conspirativas, pero deberíamos respetar el intento de ciertos individuos de perseguir la verdad, a veces a un enorme coste personal. Los conspirativos puede perder sus trabajos y familias. En ocasiones son enviados involuntariamente a instituciones mentales. Y un dato perturbador es que unos pocos han sido hallados muertos tras un aparente suicidio. Tanto las teorías conspirativas correctas como las incorrectas emergen de la misma resistencia terca a aceptar la narrativa oficial. Es como Patrice O`Neal dijo una vez sobre la comedia: "lo gracioso y lo no gracioso salen del mismo chocho".

En conclusión, el mundo es un lugar increíblemente complejo y como individuos particulares estamos a merced de aquellos que tienen el dinero, la influencia y las armas. Nosotros no tenemos el control. Me cuesta no sentir que este es su planeta y nosotros simplemente vivimos en él. A la mayoría de la gente le resultará familiar la teoría de que el gobierno de los EEUU creó el virus del SIDA. Lo que es menos conocido es que esa teoría de la conspiración fue a su vez producto de una conspiración, la Operación INFEKTION, que incluía a espías de la Alemania del Este y Soviética implantando la teoría de la conspiración del SIDA en países de todo el mundo. No se me ocurre un ejemplo mejor de cómo estamos atrapados en una red de maquinaciones.

Sólo tengo una pregunta para aquellos que rechazan las teorías de la conspiración: ¿realmente pensáis que el mundo es exactamente como creeis?

Si lo creeis, esa es la teoría de la conspiración más loca de todas.

De hecho, es peor que una teoría de la conspiración. Tu creencia no es una teoría sino una fe en la benevolencia de los poderosos. Prefiero al tío más loco afirmando que los báteres occidentales fueron diseñados por aliens para incrementar nuestros casos de cáncer intestinales que a alguien que diga: "Na, todo va bien".

26 de septiembre de 2015

Un paseo por Crypt Worlds: Your Darkest Desires Come True

(Aviso: lo interesante no empieza hasta el minuto 5.
Antes de eso hay un gameplay de un juego absolutamente mierdero). 

¿Eres fan de mear sobre peregrinos americanos? ¿Te gusta recolectar oro que no usarás para nada? ¿Hablar con televisiones? ¿Recorrer mazmorras eternas y laberínticas que no llevan a ninguna parte? ¿Quieres ver cómo sería un hijo bastardo entre Doom II y Minecraft? Entonces "Crypt Worlds: Your Darkest Desires Come True" puede que sea el juego que estás buscando, a menos que él te encuentre a ti primero.

¿Eres demasiado vago? ¡Tranquilo! Ni siquiera tienes por qué jugarlo! Estamos en el siglo XXI, por Dios santo, hay gente en Internet que se dedica a eso por ti. Acomódate en tu sofá, coje tu bolsa de Doritos y deja que un youtuber te guíe por los criptomundos durante dos horas que harán que se disuelva cualquier noción de realidad que conserves.

Sitio web aprobado por la compañía Nindendy (incluye descarga gratuita en archivos zip de alta calidad)
Guía en auténtico jpg refinado

Wikia

24 de septiembre de 2015

Rat King

El mayor ejemplar de rey de las ratas que se conserva momificado, en el 
museo Mauritianum en Altenburg, Alemania, encontrado en 1828

Un "rey de las ratas", "ratking" o "rattenkönig" es un grupo de ratas unidas por la cola, que estarían enredadas, algunos especulan que debido a convivir durante mucho tiempo en un espacio muy pequeño y acabar unidas por la mugre, la sangre y las heces. Algunos mantienen que se trata sólo de un mito o fruto de manipulaciones humanas, aunque ha habido varios casos de apariciones de rat kings a lo largo de la historia y algunos se conservan expuestos en museos. El primer caso data de 1564 y el último se dio en una granja de Estonia en 2005.

Ciertas supersticiones les adjudicaban calidad de mal presagio (probablemente debido a la asociación de las ratas con la propagación de enfermedades con la peste) y en ciertas versiones el mito consiste en un auténtico rey rata que se desplaza sobre esta plataforma hecha de súbditos.


Artículo en español
Artículo en inglés

22 de septiembre de 2015

Una de podcasts: conspiranoia, hoax y virales

Sara Carbonero, conocida reptiliana


Desde que me instalé en mi móvil la aplicación de Ivoox (plataforma de referencia para el podcasting en español) mi consumo de podcast se ha incrementado enormemente, debido a lo fácil que resulta suscribirte a programas, estar al día de las publicaciones, descubrir otros programas nuevos, descargártelos, guardarlos para más tarde...

En los últimos día he sufrido un combo curioso de episodios de distintos programas que mantenían cierta continuidad temática. Temas que son parecidos pero no. Temas muy de Atomic Buddha: teorías de la conspiración, leyendas urbanas, hoax, fakes, virales...

Tiempo de Culto se parece más a lo que se parecen muchos podcasts (que para eso están, en realidad), es decir, más que del programa de radio profesional está cerca de la charla entre colegas (colegas twiteros) que desbarran offtópicamente durante los primeros minutos del programa. Pero paciencia, que cuando entran por fin en harina, resulta muy divertido escuchar cómo hablan sobre sus teorías de la conspiración y leyendas urbanas favoritas. El caso del aceite de colza, el origen del SIDA, la crisis de la gripe porcina, la teoría del tiempo fantasma (básicamente, la época de Carlo Magno unificando Europa fue un invento de los monjes escribas medievales) y, cómo no, los imprescindibles reptilianos.



Un tono más serio tiene el ya clásico programa de radio de Iker Jiménez Milenio 3 (que por cierto, cerró recientemente tras 14 años en antena). Tan serio que a veces provoca risa. Su equipo intenta ser objetivo y neutral, pero hay veces en que le ponen a Iker un misterio delante y prácticamente puedes oir cómo su culo está al borde del asiento, de puro entusiasmo. En este episodio no sólo enumeraron y desmintieron conocidos virales y "hoax" que han dado la vuelta una y otra vez a internet (algunos en ciclos anuales) sino que se plantean algo muy interesante. ¿Qué hay detrás de esas noticias poco contrastadas sobre sucesos increíbles en medios serios que más tarde son desmentidas? Pues los clicks. La prensa digital sobrevive en el mundo impreso porque tiene un precio, pero en el mundo virtual depende de la publicidad, y a sus patrocinadores lo que les importa es la cantidad de visitas que tenga la noticia donde han insertado su banner o la gente que pica en el anzuelo y hace click en su anuncio. Así que si hay que cascar una noticia sobre el último viral que de seguro va a aportar millones de visitas, pues se casca y listos. Detrás de otros casos, en cambio, hay campañas virales de un próximo videojuego o película.

En este episodio tratarán casos como el de la criatura de Luisiana (el equipo confiesa recibir esta foto una y otra vez, y prevee que la seguirá recibiendo incluso después de lo dicho en este episodio), la araña encontrada dentro de una oreja o la noticia (anual) de una fórmula que calcula que el tercer lunes de enero es el día más triste del año.
 
Resulta destacable los estractos de una entrevista al 50% del matrimonio responsable de Snopes.com, sitio web de referencia al que recomiendo acudir siempre que una noticia atufe a bulo, ya que sus creadores llevan ya 20 años investigando, documentando y refutando leyendas urbanas de todo el mundo.


20 de septiembre de 2015

Tengo todo el derecho a tener un gran ego


Sí, tengo un "gran ego". Sí, tengo todo el puto derecho a tener un "gran ego". Mis ancestros salieron arrastrándose del protoplasma, evitaron a los tiburones, chapotearon en marismas, treparon a los árboles, aprendieron a usar herramientas, sobrevivieron a milenios de guerra brutal, enfermedades, invasiones, violaciones, humillaciones, abusos, miseria, hambruna y migraciones y de algún modo sobrevivieron a todo eso porque creyeron que eran importantes y que superarían cualquier mierda que el entorno les lanzara, para que hoy pueda estar sentado aquí con el privilegio de llegar a la auto-consciencia, por no hablar de una libertad ganada a pulso para comunicar esos pensamientos a otros en internet en una existencia relativamente libre de peligros. Toda esa libertad y ese lujo fue ganado, no con la flor de loto, sino por la espada.

12 de septiembre de 2015

Codex Seraphinianus



El Códex Saraphinianus fue manuscrito e ilustrado por el arquitecto y diseñador gráfico romano Luigi Serafini entre 1976 y 1978. Consiste en 360 páginas de lo que aparentemente es una guía enciclopédica de un mundo alternativo o alienígena, escrito en un lenguaje totalmente incomprensible. Está dividido en once capítulos temáticos, dedicados a distintas materias: flora, fauna, física, vida cotidiana, moda, cocina, arquitectura... Las páginas están numeradas con un sistema de base 21 (el más extendido, el que probablemente tú uses, por ejemplo, es el de base 10, porque se usan diez símbolos numéricos y para saltar al siguiente nivel de magnitud hay que pasar por todos ellos al contar, hay que "subir todos esos niveles", aunque en otros campos, como la informática, son usados otros sistemas, como el binario -de base 2- o el hexadecimal -base12).

No se puede negar que las ilustraciones son muy vivas, delicadas y bellas, pero no es de extrañar que a algunos espectadores también les cause cierta inquietud, quizá la inquietud propia del que se asoma a lo desconocido, al sinsentido (que linda con la locura) y a un trabajo tan farragoso y dedicado que parece obra de un demente obsesivo. Estas ilustraciones muestran un mundo donde no sólo las formas, objetos y seres son diferentes a los del nuestro, sino que también la realidad y la física parecen seguir reglas totalmente alternativas.

La escritura utilizada es curvilínea y similar a la occidental: distribuida en líneas horizontales que se leen de izquierda a derecha. Ha sufrido numerosos intentos de desencriptación por gente bastante dedicada a la tarea, sin éxito. De hecho, si queréis hacer un viaje atrás en el tiempo, podéis ojear esta conversación sobre el libro, en un grupo de correo que se remonta a 1994, en la que a su vez recopilan conversaciones de otro grupo de 1987, allá por los tiempos de Arpanet. Ahí ya podemos ver a gente intentando localizar el libro, preguntando si se ha descifrado o compartiendo resultados de sus pesquisas, como el haber comprobado que los símbolos no mantienen la habitual proporción vocales-consonantes. Lo cual tiene sentido si tenemos en cuenta que:

1. Los seres de otro universo/planeta/plano no tienen por qué usar vocales y consonantes.
2. El propio Serafini ha declarado varias veces que el texto es totalmente improvisado, realizado de un modo similar a la escritura automática, y no tiene ningún sentido oculto.

Más que un enigma a descifrar, El Codex es una obra de arte en forma de libro, un ejercicio de surrealismo y sinsentido. Su intención es más bien que mirando sus imágenes nos sintamos como un alienígena que intenta comprender una de nuestras enciclopedias, y leyéndolo, nos sintamos como un niño que aun no ha aprendido el significado de las letras pero sabe que ahí detrás hay un mensaje que los demás (los adultos) sí pueden comprender.

Además de la sinfonía que acompaña a estos vídeos, compuesta por el ruso Sasha Belau, el códice también inspiró a Philippe Découflé la obra de ballet contemporáneo "Codex", que luego transformó en "Decodex" y más tarde elevó al cubo al convertirla en "Tricodex".

El libro está descatalogado por el momento en español en Amazon, aunque disponible en inglés por $79.55, aunque un ejemplar de la primera edición podría valer más de $500, y uno firmado, más de $1000. En 2013 fue reeditado por Rizzoli Bookstore, por un precio de $125, aunque para los coleccionistas más exquisitos hay una versión deluxe valorada en $400.

¿Os gustaría leerlo? Pues nada, aquí lo tenéis en pdf, enterito (si el enlace se rompiera u os diese alertas de seguridad, comunicádmelo, por favor).

Es inevitable señalar que probablemente Serafini obtuvo la idea de otro libro aun más antiguo, datado de la edad media, el Manuscrito Voynich, que por sí solo daría para todo un artículo.

Link de regalo: entrevista a Luigi Serafini.

10 de septiembre de 2015

Matadlos a todos, que Dios reconocerá a los suyos



Estamos en plenas cruzadas. Arnaldo de Amalric, que fue abad cisterciense de Poblet, ahora es nuncio papal y una de las cabezas y abanderados de las Cruzadas, dispuesto a llevar la verdadera fe cristiana católica apostólica y romana allá donde falte y a mostrarle a los infieles cuán equivocados están a hostia limpia si hace falta.

La ciudad francesa de Beziers acogía una gran población de cristianos cátaros, una doctrina nada católica y vista por el Papa como herética. Era la hora de cristianizar unos cuantos culos herejes.

Cuando Arnaldo de Amalric ordenó arrasar la ciudad y pasar a toda la población por la hoja de la espada, sin importar estrato social, edad o sexo, Simón de Monfort, al mando del ejército, le planteó al nuncio el problema de que hubiera entre la población cristianos verdaderos. ¿Cómo los distinguirían de los cátaros que afirmaran ser cristianos intentando salvar el pellejo?

Según el cronista Cesáreo de Heisterbach, "cuentan" (no se pilla los dedos) que la respuesta de Arnaldo de Amalric fue: «Caedite eos. Novit enim Dominus qui sunt eius.» Es decir: «Matadlos a todos, que Dios reconocerá a los suyos.»

Y así fue. Los cruzados masacraron a unos 20.000, según cuentas del propio Arnaldo que transmitió en una carta al Papa Inocencio III.

Estas palabras, esta idea tan brutal (que a Dios no le importa que masacres a una ciudad entera, lo que le importa es ir haciendo la criba de almas y poner a los suyos en la capaza del cielo y a los errados infieles en la del infierno, e ir adelantando trabajo para el Día del Juicio Final) ha resonado en la historia hasta nuestros días, formando parte de la cultura popular, pudiéndose encontrar actualmente por ejemplo en boca de marines, boinas verdes, y otras unidades del ejército estadounidense, que lo usan como un lema muy conveniente: somos soldados, trabajamos para Dios. Hacemos nuestro trabajo. Nosotros vamos matando que Dios ya se encargará de ir clasificando. Si alguno se nos cuela, de todos modos su alma acabará donde tiene que acabar y el Señor sabrá perdonar el desliz. Cuando no hay tiempo para distinguir a amigos de enemigos, se va a tajo parejo por si acaso, y listos.

La frase ha sido un eslogan extra-oficial en conflictos armados como el de Vietnam, y más recientemente, en "guerras contra el terror" como la de Iraq o Afganistán, se ha actualizado a: "Matadlos a todos, que Alá reconocerá a los suyos".

Cabe la posibilidad de que esta frase estuviera inspirada en la Segunda Epístola a Timoteo 2:19: «Pero el fundamento de Dios está firme, el cual tiene este sello: Conoce el Señor a los que son suyos.»



Parche militar no oficial de Vietnam

Camiseta digna de todo americano que se precie, con un slogan más actual

9 de septiembre de 2015

Buddhabrot

No sé si os habéis dado cuenta pero, después de usar la misma desde 2007, he renovado un poco la cabecera de este blog. Creo que es una buena oportunidad para hablaros de la imagen que aparece en ella y, por qué no, del motivo del nombre "Atomic Buddha".

Vamos primero a quitarnos de en medio la parte fácil y rápida: Atomic Buddha es una canción del dúo musical Techno Animal, con el cual estaba bastante obsesionado cuando creé este blog. Años atrás había escuchado por primera vez un tema de estos señores y experimenté esa maravillosa sensación de que esa es la música que estabas buscando, que está hecha para ti. Necesitaba un nombre y ¿por qué no sacarlo de una canción que me gustase, como hace tanta gente con tantos otros proyectos? Otro motivo: por aquella época ya llevaba tiempo interesado en el budismo y desde luego hacía más esfuerzo en practicarlo que en la actualidad. Y con eso quiero decir que meditaba más a menudo y le daba más la brasa a la gente de mi entorno con la doctrina budista. Atomic Buddha. Un buda con la potencia latente de una bomba atómica. Un buda que podría explotar iluminando a todos los seres al paso de su onda expansiva. Es difícil no retrotraerte a esa esfera blanca arrasandoTokio al principio de la película Akira.

Vayamos con la imagen, que es lo peliagudo. Resumiendo, es la renderización de un fractal basado en un código basado en un conjunto (¿tiene esto sentido?). La renderización (generación de imágenes digitales a partir de cálculos computerizados, hablando mal y pronto) es obra de Jared Tarbell, programador y co-fundador de Etsy, nada menos. Aquí podéis ver la página donde encontré por primera vez esta imagen, donde Tarbell explica: "El conjunto Buddhabrot es una revisualización del conocido conjunto de Mandelbrot usando una técnica inventada por Melinda Green".


Según explica, esta imagen, por ejemplo, tenía 5 mil millones de píxeles, y le llevó 3 horas de renderizado.

Descendamos un nivel más hasta Melinda Green, diseñadora y programadora (que por cierto, tiene esta pinta cuando se dedica a abrazar enormes pilas de dinero).

"Las imágenes en esta página fueron todas generadas usando una técnica que desarrollé en 1993 para renderizar el conjunto de Mandelbrot. Es importante señalar que no es un fractal diferente al conjunto de Mandelbrot, sino una diferente forma de representarlo."
"Más tarde comprobé complacida que una artista digital llamada Lori Gardi, a la cual había descrito esta técnica hacía varios años, había dedicado desde entonces gran parte de su esfuerzo creativo en generar varias imágenes a alta resolución usando la técnica. Lo llamó Buddhabrot, nombre que inmediatamente me encantó y adopté."

Así que descendemos otro nivel hasta Lori Gardi. Green generó el código y Gardi bautizó la imagen como Buddhabrot, por su similitud (más patente en las imágenes de Green que en las de Gardi) con un buda sentado en actitud de meditación. ¿Véis esa protuberancia característica en lo alto de lo que sería la cabeza? Es un signo distintivo de los budas, el chakra Sahasrara o coronario. Un punto del cuerpo importante en budismo, donde se visualizan ciertas técnicas y por donde se supone se recibe la iluminación.


Y bajamos otro nivel más hasta Mandelbrot (bajarlo hasta Buda y el budismo me llevaría todo un artículo, y de los largos).

Benoit Mandelbrot (1924-2010) fue un matemático que en los años setenta se encontraba investigando el que se convirtió en el modelo fractal más conocido, estudiado y reconocible, el cual lleva su nombre. En aquella época estaban llegando los primeros ordenadores, que permitieron por primera vez visualizar este conjunto. En su correspondiente artículo de la Wikipedia podéis encontrar la fórmula que lo genera y más información minuciosa al respecto.


Último nivel (por donde deberíamos haber empezado por lógica): los fractales. Son objetos geométricos cuyas partes contienen al conjunto de forma infinita. Es decir, si ampliamos una parte de un fractal veremos en su interior repetida la estructura inicial. Una forma muy fácil de comprenderlo es imaginando una rama de árbol. La rama se divide a su vez en dos ramas, y cada una de estas a su vez en otras dos, así exponencialmente hasta el infinito. Otra forma muy fácil de entenderlo es con una maldita imagen:

Copo de nieve de Koch

Como véis, cada parte genera a su vez más partes que... Así de forma infinita.

Los fractales se dan habitualmente en la naturaleza. ¿Quién no ha sentido vértigo alguna vez asomándose a un brécol romanesco? ¿Qué? ¿Tú no? ¿Qué tal se vive siendo un robot?

Foto de Rlunaro, editor de Wikipedia

5 de septiembre de 2015

RGB XYZ


Más allá de una inicial saturación de los sentidos a través del abuso de la tecnología digital, más allá del humor que inspira el mal uso de las máquinas, en "RGB XYZ" hay una historia significativa con la que se puede sentir identificada mucha gente (si es que consigue entender algo entre todo ese maremágnum de poliedros, voces sintéticas, colores, parpadeos y giros locos de cámara), gente sobre todo que ha tenido que dejar su pequeño mundo, su pueblo o su provincia, su conflictivo hogar con conflictivos padres, para viajar a la gran ciudad en busca de la autosuficiencia y la adultez, quizá de sus sueños. O no. Quizá no haya que ser tan específico en cuanto al público target. El mensaje final de este corto de animación es muy universal: el paso a la vida madura, con su estructura capitalista de trabajo-jefe-horario-dinero-ordenador-apartamento-fiesta, puede embrutecer, deprimir, deshumanizar y desespiritualizar. Puedes acabar asimilando la estructura y creer que eso es lo que hay, eso es lo que te espera, el mundo es así y no puedes cambiarlo. Pero si decides buscar un sentido y lo persigues a través de la perseverancia y la práctica, si usas esos tres colores que llevas dentro (RGB= Red Green Blue, los "colores primarios luz") para contrarrestar el kamehameha que te lanza el sistema y la banalidad, puedes adquirir un canal nuevo, el canal alfa, el canal de tu origen, de la aceptación de tus raíces, quién eres, tu pasado. Y entonces quizá puedas salir del sistema, cambiar un poco tu entorno y hacer algo realmente de provecho con tu vida.


RGB, como digo, es el sistema de color utilizado por los aparatos de producción de imágenes mediante la proyección de luz. Las pantallas de ordenadores, móviles y televisiones, por ejemplo, producen cualquier color necesario combinando distintos tonos del rojo, verde y azul, los llamados "colores primarios luz" (diferentes de los "colores primarios pigmento", CMYK, Cyan, Magenta, Yellow, Black, usados para imprimir o pintar imágenes materiales). ¿Recordáis a Björk hablando de las miles de pequeñas pantallas de las que estaba compuesta la pantalla de su televisor?

XYZ son los tres ejes básicos de coordenadas del sistema espacial euclidiano. Cualquier diseñador y animador 3D está familiarizado con ellos ya que tiene que situar los objetos creados en distintas posiciones relativas a esos ejes, a la vez que representan las tres dimensiones que se les puede dar a dichos objetos: alto, ancho y profundo.
Podemos combinar ambos sistemas y generar un modelo tridimensional que abarcaría todos los colores perceptibles. Moviéndonos sobre un eje estaríamos aumentando la cantidad de color azul, moviéndonos sobre otro tenderíamos más hacia el rojo, etc., con sus distintas combinaciones. Pero está explicado de una forma más científica en estos artículos en inglés y en español.
"RGB XYZ" fue el primer corto animado del diseñador y animador David OReilly, un hombre que sabe ver tanto las posibilidades entrañables como las grotescas de la imagen tridimensional digital. Es probable que os hayáis cruzado con otras de sus obras más conocidas, como The External World, aquel episodio en 3D de Hora de Aventuras (que incluía esta escena tan siniestra) o aquel personajillo tan cabrón de Her.

Por cierto, tiene dos líneas de camisetas muy locas, cutres y cabronas: HVMAN TRASH y DUMB STUFF. No sé vosotros, pero yo quiero una.

3 de septiembre de 2015

Hitler vegetariano


"Ah, ¿eres vegetariano? ¿Pues sabes quién era también vegetariano? Hitler."

¿Cuántos vegetarianos y veganos hbrán tenido que oír en su vida este argumento? Con él, sus interlocutores parecen pretender que escupas presto las verduras que estás masticando en un rechazo súbito a ser relacionado con nada que tenga que ver con el peor ser humano de la historia.

En realidad, como suele suceder, parece que la cuestión no era tan sencilla. Hitler afirmaba ser vegetariano y defendía la dieta vegetariana, algo que ayudaba a cultivar su imagen de líder ascético y casaba con toda la doctrina del hombre ario como ser superior, evolucionado y libre de vicios. "El mundo del futuro será vegetariano", afirmó.

Parece ser que esto era más bien una necesidad que una convicción, ya que comenzó su dieta libre de carne como intento de librarse de ciertos problemas de sudoracion, digestión, gases especialmente olorosos y manchas en la ropa interior.

Además, existen múltiples testimonios de que Hitler no renunció del todo a la carne en su dieta. Testimonios, por ejemplo, como el de un chef de un hotel de Baviera donde residió antes de la guerra.


El afirmar que algo era del gusto de Hitler como argumento para desacreditarlo es una falacia tan habitual que incluso se le ha puesto nombre: reductio ad hitlerum (o reductio ad nazium). Fue propuesta por el filósofo político Leo Strauss en uno de sus artículos en 1951.

La secuencia lógica sería: Hitler apoyaba tal cosa. Hitler era aborrecible. Por lo tanto tal cosa también es aborrecible. Es habitual que esta falacia se aplique también a los nazis, Franco u Osama Bin Laden. La comparación con el nazismo se considera hoy en día la herramienta impactante y barata de los que carecen de mejores argumentos.

La reductio ad hitlerum se puede considerar una combinación de otras varias falacias: argumento ad hominem, argumento ad nauseam y falacia de asociación. Es inevitable recordar la ley de Godwin, que ya he comentado aquí alguna vez. El primero que mencione a los nazis, pierde.

Banksy, Palahniuk, Duchamp y el postmodernismo

En el artículo A Church of Stories el escritor Chuck Palahniuk cuenta que en 1998, en Los Ángeles, durante el rodaje de El Club de la Lucha, basada en su novela, se encontraba deambulando por el museo Getty y charlando con sus amigos.

¿Y si un artista frustrado intentara colar sus pinturas en los museos del mundo? Este artista pintaría cada cuadro, lo barnizaría y lo enmarcaría, pondría cinta adhesiva de doble cara por detrás y envolvería el cuadro en su gabardina. Entonces llegaría, como nosotros, abriría su gabardina y pegaría su cuadro en una pared, justo entre esos picassos y renoirs.

Este pequeño cuento se convirtió en una historia corta llamada "Ambición" y en un guión. Esta historia, sobre un artista desesperado por hacerse un lugar en la historia, la incluí en una novela llamada Fantasmas ["Haunted" en el original].

El 13 de Marzo, el Museo Metropolitano de Arte encontró un maravilloso cuadro de marco dorado, un retrato de una mujer con una máscara de gas, pegado a una pared de su galería. El 16 de Marzo, el Museo de Brooklyn encontró el retrato de un oficial militar del siglo XVIII sujetando una lata de spray. El Museo de Arte Moderno encontró una pintura el 17 de Marzo, reflejando una lata de sopa de tomate. El Louvre y el museo Tate han encontrado pinturas similares pegadas en sus muros.

Según el New York Times, esta es la obra de un artista del graffiti británico llamado Banksy, quien se viste con una gabardina y una barba falsa para colgar sus trabajos entre las obras maestras.

¿Una coincidencia? ¿O somos la misma persona, más de lo que nos gustaría admitir? Mis pensamientos son tanto tus pensamientos que apenas se pueden considerar míos. Con la más oscura fantasía que tú mantienes enterrada, otro se hace rico cantando en la radio.









Fuente de las imágenes: este destartalado y obsoleto artículo de Wooster Collective

Hoy en día prácticamente todos conocemos a Banksy y sabemos que no sólo se dedica a ponerse barbas postizas y a colar sus cuadros en museos. Está el pique con Robbo, las pesquisas policiales, Exit Through the Gift Shop, el tour por Estados Unidos, su "residencia" en Nueva York, las camisetas no autorizadas, los jpgs de ínfima compresión compartidos por mamás en su muro de Facebook... Y recientemente su disparatado (por ambicioso y gigantesco) proyecto Dismaland, un Disneyland de pesadilla postmodernista.

No es de extrañar que Banksy leyese a Chuck Palahniuk y se sintiese inspirado por su idea. En mi subconsciente tengo un cajón en el que guardo juntos a Palahniuk y a Banksy, del mismo modo que tengo otro cajón donde guardo cosas simbólicamente equivalentes como las espadas de luz, el Smith & Wesson de Harry el Sucio y mi pene. El cajón donde guardo a Palahniuk, Banksy y otros elementos de la panda tiene una etiqueta que dice "Postmodernismo".

El postmodernismo es una visión que abarca ramificaciones del arte, la cultura y la filosofía, pero, para resumir, me voy a limitar a lo que me enseñaron en la escuela de arte:

-Ya pasó la Era Moderna. Vivimos más allá del modernismo, en el post-modernismo. La humanidad vivió la era moderna y no sirvió para nada. Tuvimos el Renacimiento, la Ilustración, la Revolución -Francesa con su exaltación de la razón, la ciencia y el conocimiento como faros guía, la búsqueda de la libertad y la confianza en las posibilidades el ser humano. ¿Y qué tenemos? Sistemas democráticos donde la opinión del pueblo apenas tiene repercusión. Fábricas en la India donde empleados subasalariados inhalan el cancerígeno polvo que se libera al rociar con chorros de arena a presión los pantalones vaqueros, porque entre los jóvenes del primer mundo está mejor visto que las cosas parezcan gastadas. En el primer mundo está de moda parecer pobre. Mientras, chinos se tiran por las ventanas de factorías donde no soportan jornadas de 18 horas ensamblando aparatos tecnológicos como este en el que escribo este artículo. Vivimos presos de un capitalismo despiadado, de una casta política (sí, "casta", gracias por poner de moda la etiqueta que todos necesitábamos, señor Iglesias) y vamos camino de una extinción sin retorno confirmada por expertos. El progreso y la razón han fracasado. El postmodernismo ya no confía en la inteligencia del hombre. 

-Las utopías políticas y la idea del progreso han fallado en sus promesas. El progreso debe ser individual. La revolución debe ser interior.

-Desencanto. La injusticia y el mal forman parte de la historia humana. Vivimos abocados a la catástrofe y la decadencia moral. El lenguaje resultante es el de la ironía.

-Se recicla, se satiriza y se samplea los iconos de la cultura de masas: Ronald McDonald, latas de sopa, la Mona Lisa, Marilyn Monroe, Mickey Mouse, el presidente Washington en los billetes de dólar... Nos bombardean constantemente con este material. Esta es ahora nuestra arcilla para hacer arte. Estos son nuestros mitos. Las celebridades son nuestros Ulises y Hércules, y las grandes corporaciones los mamuts que pintamos en las cuevas. La cultura popular es la inspiración de nuestras canciones. Si nos empujan estos símbolos garganta abajo, si nos sacan los cuartos estampándolos en cosas que deseamos, si son los símbolos del capitalismo, vamos a burlarnos de ellos. Vamos a transformarlos, vandalizaros y monstruificarlos. Vamos a hacerlos nuestros, caray. Nos lo deben.
Napalm, Banksy, 2004-5

-No hay verdad absoluta. Todo es relativo. Einstein y su teoría. «Nada es verdad, todo está permitido»: supuestas últimas palabras, antes de morir, de Hassan-i Sabbah, jefe de la secta chiita de Los Asesinos, Los Hashishin, que se ponían hasta las trancas de hashish para ponerse a tono antes de sus misiones de asesinato y espionaje.

Colgando sus propios cuadros en un museo, Banksy utiliza tácticas de guerrilla: aprovecharse de los medios oficiales disponibles y ponerlos a tu favor, a un coste mínimo y de forma indetectable. El enemigo es pequeño, actúa en su propio terreno, ataca y desaparece. Daño máximo con los mínimos recursos. Como todo lo generado en la marginalidad o la guerra, la publicidad ha sabido fagocitar estas técnicas y convertirlas en una herramienta más: el marketing de guerrilla. La clave, como en el arte urbano, es situar la obra en el lugar en que cobra sentido.


En su origen, allá por los años 50, los Sound System, un término hoy en día abusado, básicamente eran un puñado de jamaicanos con un tocadiscos, un DJ que hacía de maestro de ceremonias (más tarde convertido en Master of Ceremonies, MC, que acabó rapeando sobre las bases musicales) y unos bafles gigantescos que a menudo obtenían su corriente eléctrica de algún apaño ilegal en el alumbrado público. Esta era la forma de los pobres de aprovecharse de forma no autorizada de los recursos públicos para montar fiestas que acabaron siendo más populares y relevantes que las actuaciones de artistas en directo.

Colocando sus obras en museos, Banksy los convierte por definición y oficialmente en arte, emulando a Marcel Duchamp, que en 197 firma un urinario, lo tumba y lo planta en un museo. De repente es el espacio el que da calidad de arte al objeto. Y es el acto, el acto que a nadie antes se le ha ocurrido o se ha atrevido a realizar, lo verdaderamente significativo, la verdadera obra.

La fuente, Marcel Duchamp, 1917

Mucho se ha hecho a rebufo de esta ruptura de Duchamp, hasta destruir toda frontera entre lo que es una obra de arte y lo que es una estafa, o al menos un acto insignificante: poner una cosa en un sitio. Un objeto no artesanal en un lugar que cuenta con la aprobación de las autoridades. Tenemos ejemplos bien cercanos en la feria de arte ARCO de 2015.

Skin 4, Jaime de la Jara

Ahora, cuando un militar dieciochista parece haber pintado como protesta "No war" o Edward Norton declara que si pudiera elegir lucharía contra Gandhi, el pacifista por excelencia, digo yo que ahí hay menos debate, porque ahí hay paradoja, hay tensión, y eso es lo que es el arte: tensión entre fuerzas. Y eso es lo que es la humanidad: una puta paradoja. Capaz de lo peor y lo mejor. En la guerra y en internet.