14 de diciembre de 2013

Una historia de Norteamérica: análisis innecesariamente exhaustivo de un corto animado

"A story from North America" es un corto musical, animado por Kirsten Lepore y Garrett Davis, con música de éste último. Este corto me tiene últimamente obsesionado por dos motivos: una canción pegadiza y un significado simbólico que voy desenmarañanado cuanto más pienso en él. También me intriga el hecho de que algo tan extraño tenga más de un millón de visitas en YouTube. Es como si me hubiera perdido algo que millones de personas conocían desde hace años.

En un primer visionado, nos encontramos con un corto animado aparentemente sin sentido y con una calidad un tanto alucinógena debido a esa técnica de animación redibujada fotograma a fotograma que produce cierta sensación de fluidez en nuestro cerebro. Pero si no tiene sentido, ¿por qué se titula "Una historia de Norte América"? ¿Es simplemente un elemento aleatorio más añadido a la mezcla absurda?

El hijo podría ser Norte América, lo que por extensión llamamos Estados Unidos, y que para nada incluye a Canadá. El padre barbado es una representación bastante típica de Dios, a falta del triángulo con el ojo que todo lo ve flotando sobre su cabeza, y con el detalle poco habitual de que va en calzoncillos. El hijo ha visto algo que le da miedo, "something scary". ¿Qué no le da miedo a Norte América? Tenemos a los musulmanes, los terroristas, los indios en la época colonial, los negros, los comunistas, los extranjeros, los ateos... El Dios padre le hace ver que no es algo "scary" es simplemente la realidad, y debe aceptarla. Norte América debe aceptar la diversidad de formas en que aparece la vida en el mundo, y que todo no gira alrededor de él. Esta es una creencia habitual en los niños (que en muchos casos se extiende a la adultez). Norte América es el adolescente de la familia formada por todos los países del mundo: joven, de reciente creación, falto de experiencia, pero enérgico, colocado de hormonas como un jugador del equipo de football del instituto dispuesto a arramblar con lo que se le ponga por delante. Norte América se ve el niño mimado del mundo, potente, centro de atención, promotor de tendencias. Estamos hablando de imperialismo. Estamos hablando de un país que se cree la cuna de la democracia, que se cree con la misión de derrocar a los tiranos del mundo, que se cree la policía del mundo (como en la película Team America), que ha inculcado su cultura, su historia y su modo de vida a otros países más adultos a través de los medios de comunicación, el consumo y sus productos de ficción (cine, series de televisión y animación...). Probablemente sepamos más sobre la fundación de la democracia en EEUU -George Washington, la declaración de la independencia, la cabalgada de Paul Revere avisando: "¡Que vienen los ingleses!" y demás- que sobre nuestra guerra civil, porque lo hemos mamado desde pequeños en películas, en series, en los dibujos animados.

Norte América es un niño que cree tener el favor de su Dios Padre. Ve algo que le da miedo, simbolizado por una araña y le pide que lo destruya. "Me llamas en mitad de la noche y me pidas que destruya vida", le reprocha él. "¿Es eso lo que os enseñan en la escuela dominical?". ¿No abanderas valores cristianos? ¿Por qué quieres destruir todo aquello que te da miedo? Nótese que mientras dice eso, el padre se convierte en bomba, muy similar a la que EEUU dejó caer sobre Hiroshima y Nagasaki para poner los cojones encima de la mesa en la 2ª Guerra Mundial, acabar con el conflicto, amenazar con la catástrofe y demostrar quién mandaba, bombas que durante la guerra fría temíamos que cayeran a un lado y otro del telón de acero, bombas que apuntaban hacia los comunistas, bombas que cayeron en Irak para implantar la democracia, estuvieran preparados o no, con la excusa de la posesión de armas de destrucción masiva y el reinado de un dictador, figura ya tan icónica que incluso Sacha Baron Cohen lo ha convertido en protagonista de su última película.

Ante lo que tiene otro aspecto, otro tono de piel, otras costumbres, otras ropas, otros valores, sentimos rechazo. Lo vemos como parte de otra tribu cuyos objetivos reales desconocemos y que pueden perfectamente ser enemigos. Ante lo que tiene miedo, el niño/América ataca, bombardea.

En algunas películas de Doraemon -sí, Doraemon- se muestra a los "doraemons". Doraemon no es el único gato robot viajero del tiempo, hay siete, cada uno de un país diferente. El doraemon brasileño (Dora Rinho) lleva una camiseta de su selección de fútbol, el español (El Matadora), por supuesto, tiene montera, cuernos y duerme la siesta, y el americano (Dora The Kid), bien, tiene un cañón por mano. Para Japón -que en la familia de las naciones del mundo sería ese hijo traumatizado por aquella paliza que le dio una vez su padre- América es un cowboy con un arma. La guerra y el ataque forman parte de su cuerpo.




PADRE: Hijo, no es asqueroso, es sólo la realidad
respira hondo y aprecia la vida.
Mira qué delicadas son sus patas
reptando por el suelo de tu cuarto.
¿Sabes su nombre correcto?

HIJO: ¡Arácnido!


PADRE: Eso es.


Su nombre correcto. A las arañas no les gusta que les llamen "something scary" o "gross", prefieren que les llamen "arácnidos", gracias. Los negros prefieren que les llamen "afroamericanos" y no "niggers" o  "negroes", como se hacía hasta el movimiento de los derechos civiles en los 60. Los indios prefieren que se les llamen "nativos americanos". No tienen nada que ver con la nación de la India, a la que los primeros exploradores de la época de Colón creían llegar cuando viajaban en barco hacia el Oeste y no bordeando África hacia el Este.

"¿Y si la araña hiciese lo mismo? ¿Y si dijese, papá, aplasta a ese niño?". Tienes que aprender a ponerte en el lugar de los demás para volverte humano. Pero el niño responde: Precisamente por eso, "tengo que atacar primero". Aquí llegamos a la guerra fría: aquí todos tenemos armas nucleares, la cuestión es quién va a atacar primero, y si todos vamos a salir perdiendo tras un lanzamiento mutuo masivo de misiles, mejor ser el primero en atacar, que así probablemente tú quedes ligeramente más jodido que yo.

Finalmente el niño-América comprende que la araña quizá también tenga familia. Todos somos familia de alguien. La familia, la unidad básica de la sociedad. El Padre propone entonces devolver a la araña a su hábitat. Los nativos americanos fueron relegados a reservas, después de que los colonos les robaran sus tierras a base de genocidio, guerra, enfermedades e intercambios por collares de cuentas de cristal. Hoy en día se dedican a lucrarse con el privilegio exclusivo de los casinos y a ahogar sus penas en alcohol, uno de los principales problemas entre la población nativa americana. Los negros, secuestrados y traídos como mercancía y obligados (y habituados) durante generaciones a vivir en otro continente, difícilmente podrían ser devueltos a su hábitat, cuando ya forman parte de la historia y cultura de Norte América. En cierto modo sigan siendo extranjeros en tierra propia.

A continuación, transcripción de la letra completa:

Garrett Davis:
Here’s a story from North America!

[Son]

Daddy, daddy, daddy, hurry!
I saw something scurry!

[Father]

Son, what’s all this screaming for?
You’re gonna wake the neighbors next door!

[Son]

Daddy, I think there’s a spider on my floor!
Is it?
And will you squish it?

[Father]

You call me in here in the middle of the night
To come into your room and destroy life?
Is that what they teach you
In Sunday School?

[Son] But Daddy, it’s gross!

It’s got a million legs!
A billion eyes!
A trillion eggs!

[Father]

Son, it’s not disgusting – it’s just reality;
Take a deep breath and appreciate life!

Look how delicate his legs are

Crawling across your bedroom floor!
Do you know the proper name?

[Son]

Arachnid!!!

[Father]

That’s right!

We’re living in a world that’s full of creatures,

Big and small,
Hairy and slimy,
You are not the center of the world…

How would you feel if a giant hand

Came out of the sky and decided to crush you?

[Son]

I guess I’d be scared, but Daddy!
What if
The spider hurts me?

[Father]

He didn’t hurt you yet, did he, son?
Your logic is flawed, you come undone!
Swallow your pride.
What if the spider said the same thing:
Daddy, daddy, kill that kid!

[Son]

That’s the point, dad! What if he did?
That’s why
I have to strike first!

[Father]

What if he did?
What if he didn’t???
What if the world was made of pudding???????

All I’m saying is consider

Something
Besides your
Thirst… for blood?

[Son]

Dad, you’re right!
Now I see!
Maybe he’s got a family!

[Father]

Now you’re learning,
Understanding,
Finally you’re becoming human!!!

Let’s return him to his natural habitat -

Put him in a cup and take him outside…

Godspeed.


Existe también un Historia de Sur América, versión acelerada, coloreada, aun más surreal  y difícil de decodificar, donde unos monos (indígenas centro y suramericanos) han de ser domesticados y civilizados. Los primeros conquistadores ya intentaron salvar sus almas adoctrinándolos en el cristianismo para conseguir sirvientes de sus respectivas coronas. Tampoco hay que olvidar las intervenciones militares de EEUU en los países en los que peligrosamente empezaba a reinar el marxismo y que tenían las locas ideas de nacionalizar sus recursos (los caballos que los monos roban en el vídeo), como en el caso del gobierno de Allende en Chile, donde EEUU puso de su parte para que se convirtiera en la dictadura militar de Pinochet; o en el de Cuba, con quien estuvo a punto de iniciar un conflicto nuclear que habría desencadenado la tercera guerra mundial. EEUU de nuevo salvando la democracia y guiando a los salvajes por el buen camino.

La parte con la que aun me rompo la cabeza es esa en la que hacen un mandala. Ahí sí que me han pillado.



Ahora me queda soñar con unos posibles "Historia de Asia", e "Historia de Europa" en versión animada, musical y ultrasimbólica.

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