26 de abril de 2009

Leeroy Jenkins: el auténtico

Imagina que un día te invitan a una convención, te hacen subir a un escenario, y te dicen: "Por favor, grita esa frase que soltaste una vez en un videojuego, que ha aparecido en YouTube, en camisetas y que la gente repite una y otra vez en foros desde hace años". Me encanta el siglo XXI.

Señoras y señores, con ustedes el hombre detrás del fenómeno Leeroy Jenkins, haciendo una demostración en la Blizzcon del 2007.


20 de abril de 2009

El Valle Inquietante

El valle inquietante es ese momento en que un robot deja de parecer un robot y tiene más bien el aspecto de un humano con características anómalas. Si realizáramos una gráfica relacionando la empatía que siente un espectador humano hacia un robot, y el parecido de este con un ser humano, la empatía iría aumentando cuanto más similar fuera la apariencia y comportamiento del robot a la de los humanos. En el punto álgido de esta gráfica estaría el caso de un robot totalmente indistinguible de un humano, o incluso con rasgos que atribuímos a la perfección humana. Sin embargo, antes de llegar a ese punto la gráfica sufriría un bajón enorme. El humano estaría en presencia de un robot intentando pasar por persona sin conseguirlo del todo, sintiendo hacia él miedo, rechazo y desasosiego. En este estadio un robot se parecería más bien a un cadáver o un sujeto defectuoso, malformado o enfermo, cosas hacia las cuales la naturaleza nos ha preparado para sentir rechazo socialmente. La naturaleza, por duro que resulte, nos dice que los sujetos enfermos o malformados no son útiles a nuestra comunidad, no van a aportar comida ni defensa. Además, la enfermedad, la muerte y las deformidades no son cosas que nos convengan mucho.

El robotista Masahiro Mori estableció esta teoría en 1970, pero resulta difícil comprobar su validez, teniendo en cuenta que actualmente un robot indistinguible de un humano todavía no es posible. Podría decirse que la robótica actual se encuentra en el nivel del Valle Inquietante. Lo máximo a lo que podemos llegar por ahora es a robots que cuando aparecen en YouTube suelen provocar un torrente de comentarios tipo: "Joder, qué miedo", "Terrorífico", etc.

19 de abril de 2009

Deberías ser más abierto de mente

Es algo que suelen oir aquellos que declaran no creen en algo, ya sean los fantasmas, los OVNIS, la reencarnación o Dios. Si lo piensas bien, la gente que hace esa afirmación está teniendo precisamente un comportamiento propio de una persona poco abierta de mente: está lanzando una acusación sin plantearse realmente qué quiere decir la gente cuando afirma "yo no creo en X". Cuando alguien dice, por ejemplo, "No creo en Dios" no significa "Odio a Dios", como muchos se apresuran a creer, sino "En mi vida no he tenido experiencias que refuten la existencia de Dios". Una persona con pensamiento crítico, una persona que necesita pruebas puede algún día cambiar de opinión. Esa es realmente la actitud que concuerda con "tener una mente abierta" y la diferencia con las personas que tienen una fe ciega.

Todo esto y mucho más, muy bien explicado visualmente, aunque esté en inglés, en el siguiente video.